Eliud Kipchoge — Corredor
Pocos seres humanos emanan un aura que despierte tanta admiración como Eliud Kipchoge. Cuando corre, la gente le mira, y cuando habla, la gente le escucha: es todo un maestro en su oficio. Su voz serena es tan hipnotizante como la coherencia metronómica de sus zancadas. Él es el maestro y la comunidad mundial de corredores de maratón, sus alumnos. Campeón de este deporte en todos los sentidos, sus récords históricos parecen insuperables. En el maratón, Kipchoge ha hecho posible que el mundo crea, y vea más allá de los límites establecidos, hacia cotas de rendimiento que se creían inalcanzables.
"El mejor consejo que le podría dar a mi yo más joven ―al joven Eliud Kipchoge―, es que sea más disciplinado. Que considere el correr como una profesión, que se centre más en el deporte, que lo respete, que lo promueva y, por supuesto, que esté al lado de todos aquellos que aman este deporte. Y, sobre todo, que intente marcar la diferencia cada día creando una comunidad de corredores. Gracias". (Eliud Kipchoge)