Maurten

SYNRGY — energía femenina

“Me sigue pareciendo que el ciclo menstrual no se trata lo suficiente entre ciclistas y equipos. Es probable que sea un tema incómodo, pero también es posible que sea visto como una excusa, de alguna manera: 'Hoy no he rendido bien por esto'. No sé si la gente se siente cómoda con el tema, aunque sea algo muy natural”.

Hannah Barnes, SYNRGY.


Los fuels deportivos no están diseñados específicamente para hombres, sino para todos los cuerpos. No obstante, hasta hace poco, la voz cantante la han llevado argumentos e investigaciones centradas en deportistas masculinos. Esto ha dejado a las deportistas en desventaja, obligándolas a buscar información sobre aporte energético en recursos que no están adaptados a sus necesidades específicas.

En este artículo se mencionan trastornos alimentarios y experiencias que para algunos lectores pueden resultar incómodas.

Este artículo no tiene las respuestas, es más bien un punto de partida. Una forma de identificar temas y conversaciones específicas para las mujeres deportistas que pueden fomentar la adquisición de conocimiento y mejorar el rendimiento deportivo. Conversaciones individuales y únicas que permiten a las deportistas tener un mejor acceso a la información.

Todos los deportistas experimentan fluctuaciones en la motivación y las sensaciones, pero hay situaciones que deben abordarse de otra manera: normalizándolas. ¡Que nuestra cara se ponga roja por el esfuerzo de una gran carrera o una sesión de entrenamiento bien realizada con el aporte energético adecuado y no por vergüenza o incomodidad!

No hace mucho, SYNRGY celebró un campamento de entrenamiento solo para deportistas femeninas en Girona. Esto nos dio la oportunidad de charlar con las ciclistas en sus propios términos, abiertamente, sobre las presiones y complejidades a las que se enfrentan como mujeres deportistas. Esto ha supuesto un punto de partida para hablar sobre el impacto del ciclo menstrual, los déficits energéticos premeditados, la presión para mantener un peso excesivamente bajo y el impacto de los consejos (a menudo masculinos) no solicitados.

Queremos darles las gracias a todas las ciclistas que han participado en el campamento SYNRGY, por tomarse el tiempo de compartir con nosotros sus historias personales. Se trata de un pequeño comienzo, pero no por ello menos importante. 

Incluso en un grupo pequeño, las sensaciones que sienten las ciclistas a lo largo de su ciclo menstrual pueden ser distintas, lo que refuerza la idea de que no hay dos ciclistas con el mismo tipo de respuesta física y mental. Para Anna, hay pocas variaciones: “En realidad, corro mejor cuando tengo la regla. No siento que mi estómago esté más o menos sensible. No siento que mi energía sea muy diferente; en realidad me siento bastante bien”. Bella, ciclista de pista y de carretera, se dio cuenta de que su menstruación podía influir más específicamente en su forma de montar en bici. “Mi motivación puede fluctuar. A veces tengo muchas ganas de salir, porque necesito aire fresco, pero la mayoría de las veces solo quiero hacerme un ovillo. A veces me tiembla un poco el abdomen cuando tengo la regla, sobre todo si es muy intensa, pero tengo más fuerza. Y mi potencia suele ser mejor para los esprints y los esfuerzos más cortos”.u2028u2028

Como deportistas, es fácil desanimarnos si el camino hacia un mejor rendimiento no es siempre ascendente. Es importante reconocer cuándo es apropiado levantar el pie del acelerador y reconocer que cada día el cuerpo nos dará diferentes señales, sobre todo cuando las señales pueden verse amplificadas por el ciclo menstrual. Bella también mencionó que podía necesitar un poco de margen. “La semana de la regla suelo darme carta blanca con la comida, porque me digo a mí misma que probablemente mi cuerpo esté trabajando más. Pero si tengo antojo de azúcar, cosa que suele pasar, tengo que decirme a mí misma que coma fruta en vez de una tableta entera de chocolate. Así que intento tomar decisiones más saludables. En cuanto al entrenamiento, definitivamente trabajo con menor intensidad”. Reconocer estas señales es una parte importante del autocuidado de las deportistas.

Durante su carrera competitiva, Hannah se dio cuenta de que podía ser contraproducente ser demasiado crítica con el rendimiento irregular durante los entrenamientos. “Si llegaba a casa después de una sesión dura, o de intervalos, y me encontraba fatal, no permitía que me afectara demasiado. Porque no podía pasar de estar genial 3 días atrás a estar fatal de repente: tenía que haber una razón”. u2028u2028

La menstruación también puede conllevar fatiga mental y ansiedad, y para algunas ciclistas en temporada de carreras eso tiene el potencial de ser más perjudicial que las sensaciones físicas negativas. Como explicó Hannah cuando hablamos de si era útil para las ciclistas hacer un seguimiento de su ciclo menstrual: “Es posible que algunas mujeres no quieran hacer un seguimiento porque no quieren saber que van a ir a una carrera importante, como Roubaix, potencialmente en desventaja. Físicamente puede que no te encuentres muy bien, pero también, mentalmente, no quieres empezar la carrera sabiendo que puede que no estés en tu mejor momento”.u2028u2028

Ser deportista fomenta la obsesión por el peso, especialmente en el ciclismo. El peso de la bicicleta, el peso de cada componente, el peso de la ropa y, obviamente, el peso de la ciclista. Y el enfoque siempre ha sido el mismo: cuanto menos, mejor; cuanto más ligero, más rápido. Pero lo que vemos ahora son dos mundos que colisionan, una dicotomía: por un lado, la mentalidad tradicional de ser ligero sigue estando muy arraigada y sigue teniendo mucha influencia. Pero, por otro, las nuevas investigaciones afirman que, con un aporte energético adecuado y un mayor consumo de carbohidratos, puedes ir más rápido. Hannah lo describe como un “extraño equilibrio”. Y añade: “La presión procedía de mí misma, que pensaba que cuanto más ligera fuera, más rápido podría ir, cosa que ahora no es el caso. La gente está mucho más concienciada con la idea de que ser más ligero no es sano ni bueno para ti”.

Para Anna, que llegó al ciclismo tras haber competido en atletismo y luego brevemente en triatlón, ha sido un proceso de aprendizaje más largo alejarse de lo que, en ocasiones, ha sido una mentalidad bastante autodestructiva. “Suena horrible decirlo en voz alta, pero siempre quería estar en déficit calórico. Corría dos veces al día, casi unos 130 km a la semana, así que para mí, supuso un gran cambio de mentalidad”. Echando la vista atrás, y con el apoyo de grupos como SYNRGY, es capaz de arrojar luz sobre rutinas que en última instancia eran perjudiciales. “Tenía antojos de azúcar todo el rato. Entrenaba muy duro, pero no veía los resultados en mi rendimiento y tampoco perdía peso. Esto se debía a una falta de aporte energético en las salidas y al posterior atracón, una vez terminada la sesión”.u2028u2028

Heather, que compitió cuando el ciclismo femenino empezaba a abrirse camino, ha observado un cambio hacia conversaciones más positivas sobre lo que hay que comer encima de la bici. “Sin duda la conversación gira en torno a la alimentación, ahora mucho más que nunca. La gente habla del aporte energético adecuado durante la carrear de una forma que nunca había oído antes. Nos ha llevado mucho tiempo como cultura empezar siquiera a cuestionar esas actitudes, y mucho menos abordar las soluciones”. Como ciclista posmenopáusica, también ha podido observar cómo, a medida que ha madurado su estilo ciclista, también lo ha hecho su relación con determinados alimentos. “Sin duda ahora mis necesidades nutritivas y mis niveles de tolerancia a ciertos alimentos son muy distintos a los que tenía hace 20 años”.u2028

u2028La presión interna no es la única que puede aumentar la duda y una autoimagen negativa en cuanto al peso. Cuando era júnior, Bella compitió en Bélgica. Un solo comentario, de carácter especialmente insensible y puntilloso, dejó una impresión duradera en cómo se sentía en comparación con otros ciclistas. “A los 17 años, un tipo me dijo que estaba demasiado gorda para ser ciclista de resistencia. Es de locos que un hombre de mediana edad le diga eso a una niña. He descubierto que el peso es algo extraño. Cuando era velocista en pista, era la más delgada. Pero como júnior, compitiendo en carretera, siempre me sentí la más grande, y creo que todo se debió a lo que dijo ese hombre aquella vez”.

Las ciclistas recuerdan haber vuelto a casa después de una salida y tener tanta hambre como para entrar a la cocina, con el uniforme puesto, y darse un atracón antes incluso de quitarse el casco. Y de no tomar nada hasta el final de una ruta por estar cerca de casa, prácticamente con una sensación de satisfacción por volver a casa con hambre. La realidad es que estarían agotadas, no solo cansadas, y el impacto en la recuperación de terminar sesiones duras en ese estado se extiende más allá de una simple noche en el sofá, hasta bien empezado el siguiente entrenamiento. u2028u2028

La pérdida rápida de peso conlleva problemas de salud adicionales: fracturas por estrés, disminución de la inmunidad y pérdida de la menstruación. Manon, que ha pasado de correr a practicar ultraciclismo, conoce de primera mano los efectos que puede tener en el cuerpo una pérdida de peso excesiva. No solo tiene un historial de periostitis tibial por competir con un cuerpo debilitado, “el verano pasado dejé de tener la regla porque perdí mucho peso de forma muy rápida. Me había sentido muy bien en la bici durante un tiempo, pero luego me sentí superbaja, sin energía”. Ahora lucha por recuperar la menstruación. u2028u2028

Hannah también reconoció que el peso fue un punto de inflexión a partir del cual disminuyó su rendimiento. “Definitivamente tenía un peso de carrera, y si bajaba de ese peso, también era probable que ni siquiera empezara la carrera. Si pierdes peso, eres más ligera, pero también te enfermas con mucha más frecuencia.”u2028u2028

A veces, el entorno del equipo puede tener influencias positivas y negativas. Hannah ha aportado años de experiencia a Uno-X, que serán muy valiosos para apoyar a las ciclistas más jóvenes del equipo. Y como profesional recién jubilada, puede seguir compartiendo esos conocimientos en calidad de entrenadora. Bella señaló algunas de las presiones negativas. “Recuerdo que cuando era júnior las chicas no comían. Y no tener la regla era motivo de orgullo. Recuerdo que me sentía muy mal porque me venía todos los meses”. Es una experiencia de la que Anna se hace eco a un nivel más extremo. “He estado en equipos ciclistas en los que las chicas hacían largos recorridos solo con pastillas de electrolitos. Y otras, con desórdenes alimentarios, comían la cena para luego vomitarla, así que era un entorno un poco tóxico”.u2028u2028

Pero la situación está cambiando. El aporte energético es una necesidad y las consecuencias de un consumo insuficiente pueden ser peores que la pared. Para la mayoría de las ciclistas ha habido momentos de lucidez, y para Hannah se produjo en una de las carreras más importantes: “Recuerdo que fue en 2017, en el Tour de Gran Bretaña femenino, cuando me di cuenta de lo importante que era. Comí mucho, más de lo que creía necesitar, y al quinto día seguía estando a tope”.

Si hablamos de un aporte energético adecuado, debemos destacar que es algo personal; no existe una solución que valga para todos. Todos los deportistas, hombres y mujeres, deben poner a prueba su propia estrategia energética durante los entrenamientos para descubrir lo que su organismo puede tolerar. Para las deportistas femeninas hay factores adicionales a tener en cuenta, circunstancias complejas y muy personales. Esto ha creado una carencia en la manera en que el sector de la nutrición deportiva ha abordado las diferentes necesidades de las mujeres deportistas. Se ha optado por ofrecer recomendaciones generales que favorecen en gran medida a los deportistas masculinos, en lugar de desglosar los consejos para hacerlos más pertinentes en cada caso.u2028u2028

Es importante que el deporte femenino se beneficie más de la investigación, que la ciencia se centre más en permitir que las deportistas comprendan mejor cómo pueden trabajar con sus funciones y ciclos biológicos naturales y seguir mejorando su rendimiento. Y en los equipos, vemos un cambio hacia el apoyo mutuo; ahora las ciclistas pueden contar los envoltorios vacíos al final de una carrera como una señal de respeto y no de burla.u2028u2028

Este ha sido un momento importante de reflexión y una oportunidad para empezar a hablar abiertamente de temas que son específicamente relevantes para las mujeres deportistas. Es una oportunidad para que todos lo hagamos mejor: para normalizar las conversaciones y compartir recursos que eduquen mejor a las deportistas.

Queremos expresar un agradecimiento especial a SYNRGY, Hannah Barnes, Heather Johnston, Manon Ardunio, Anna Greenwood y Bella Butler.


Texto: Ross Lovell. Fotografía: Dan King.

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